Tras cruzar la meta en solitario en Pola de Lena, la emoción de Nairo Quintana era evidente. En sus primeras declaraciones tras la victoria en la segunda etapa de la Vuelta a Asturias 2026, el boyacense confesó que este triunfo tiene un sabor distinto a todos los anteriores: «Es una victoria para mi gente, para los que nunca dejaron de creer. Sabía que mis piernas tenían un último baile guardado y hacerlo con los colores del Movistar es el mejor regalo que me ha dado este deporte». Para Quintana, este éxito no es solo un trofeo más, sino la confirmación de que su talento sigue intacto en el momento de decir adiós.
El anuncio de su retiro definitivo al final de esta temporada ha marcado cada pedalada del corredor de Cómbita en territorio asturiano. Nairo explicó que la decisión fue meditada junto a su familia, entendiendo que el 2026 es el año ideal para cerrar su ciclo profesional: «He dado todo lo que tenía. Quiero que me recuerden como el corredor que luchó contra todo por su país», afirmó conmovido. Su victoria en solitario, tras un ataque demoledor en la montaña, fue la forma en la que «Nairoman» quiso sellar su compromiso con la afición antes de colgar la bicicleta de manera oficial.
Finalmente, el líder del Movistar Team enfatizó que su prioridad en estos últimos meses de competición es disfrutar de cada carrera y servir de guía para los jóvenes talentos colombianos y del equipo. «No busco récords, busco dejar un legado de esfuerzo», señaló Nairo al recibir el maillot de líder. Con el título general de la Vuelta a Asturias prácticamente en sus manos, el ciclismo colombiano se prepara para despedir a su máximo referente histórico, quien ha demostrado que se retira de la élite de la única forma que sabe: ganando y en la cima de la montaña.



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