El Metro de Medellín cerró el año 2025 consolidándose como el eje del desarrollo sostenible en el Valle de Aburrá, al generar beneficios sociales, ambientales y económicos —conocidos como externalidades— valorados en $9,44 billones. Este impacto positivo fue certificado bajo estándares internacionales (ESRS y CSRD) y se fundamenta en los 310,2 millones de viajes realizados a través de su red integrada de 85 kilómetros. El uso del sistema no solo representó un ahorro de tiempo de 34 horas al año para cada habitante, sino que también evitó 130 muertes y más de 15.000 accidentes de tránsito gracias a la operación en vías exclusivas y seguras.

En el ámbito ambiental y social, la operación con energías limpias del sistema evitó la emisión de 690.913 toneladas de CO₂, lo que ratifica su certificación como empresa carbono neutral otorgada por el Icontec. Además del beneficio ecológico, la «Cultura Metro» se fortaleció con una calificación de servicio de 4,56/5, destacando la calidez de su personal. La empresa también expandió su impacto social mediante estrategias pedagógicas en las vías y la atención en salud mental a través de los «Escuchaderos», que en 2025 sumaron dos nuevos espacios en Envigado y la estación Oriente para el cuidado emocional de los usuarios.

Hacia el futuro, el Metro de Medellín proyecta un crecimiento robusto con hitos clave iniciados en 2025, como la preparación para el ensamblaje local de 13 trenes nuevos (39 vagones) que aumentarán la capacidad del sistema. Asimismo, la expansión avanza con los estudios de factibilidad para el nuevo Metrocable de San Antonio de Prado y la consolidación de la tarjeta Cívica en 2,297 buses de 36 empresas de transporte. Estos avances, respaldados por la máxima calificación crediticia AAA de Fitch Ratings, aseguran una gestión transparente, eficiente y libre de corrupción para la movilidad de la región.

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