En una contundente operación conjunta entre la Policía SIJIN, el Ejército Nacional y la Secretaría de Seguridad de Itagüí, las autoridades asestaron un duro golpe a las estructuras criminales que operan en la vereda El Ajizal. La ofensiva, diseñada para devolverle la tranquilidad a esta zona rural por orden del alcalde Diego Torres, dejó como resultado la captura en flagrancia de dos hombres, identificados como Gregorio (de nacionalidad venezolana) y Alejandro (de nacionalidad colombiana). Durante el procedimiento, a los detenidos se les incautó munición calibre 38, dosis de marihuana, cocaína, bazuco y material de dosificación.
Uno de los hallazgos más alarmantes del operativo fue el descubrimiento de cuadernos contables donde los delincuentes registraban la venta de los alcaloides utilizando comunicaciones cifradas. Para intentar evadir el control de las autoridades, la organización camuflaba los tipos de estupefacientes bajo nombres de herramientas comunes como «clavos», «alicates» y «martillos». Asimismo, las bases de datos de la Policía Nacional revelaron el alto perfil de peligrosidad de uno de los capturados: Alejandro había salido de prisión hace apenas unos días por vencimiento de términos, en medio de un proceso judicial en el que se le sindica por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego.

De forma simultánea, la fuerte presión ejercida por la fuerza pública en la parte alta de la vereda obligó al hallazgo y desmantelamiento de una caleta oculta. En su interior, los uniformados encontraron un cargamento adicional de droga listo para su distribución, así como un completo sistema de comunicaciones que incluía radios bidireccionales y antenas de repetición, elementos que la banda utilizaba para monitorear los movimientos de las patrullas en la zona. Tanto los dos procesados como todo el material incautado ya fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación para su respectiva judicialización.



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