El presidente Gustavo Petro ha oficializado, mediante el Decreto 0433 del 23 de abril de 2026, el nombramiento del exalcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle, como nuevo Superintendente Nacional de Salud. La decisión, que llega en un momento crítico para el sistema sanitario colombiano, ha sido recibida como un desafío directo a los sectores técnicos y de oposición. Quintero asume el control de una entidad con un presupuesto superior a los 562 mil millones de pesos y la facultad de intervenir EPS, un movimiento que el Gobierno defiende como necesario para «transformar» el modelo, pero que sus detractores califican como una maniobra puramente política a pocos meses de terminar el mandato presidencial.
La reacción en la capital antioqueña no se hizo esperar, marcada por una hostilidad sin precedentes. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, arremetió con dureza contra la designación, calificándola como una afrenta a la transparencia. Gutiérrez anunció acciones judiciales inmediatas para declarar impedido a Quintero, argumentando que el nuevo superintendente no puede vigilar entidades como el Hospital General de Medellín o Metrosalud, las cuales, según el mandatario actual, fueron «saqueadas y destruidas» durante la administración anterior. «Es el ratón cuidando el queso; pondremos todas las trabas legales para evitar que use la Supersalud como herramienta de persecución política contra Antioquia», sentenció el alcalde.
Este nombramiento profundiza la fractura entre el Ejecutivo central y las administraciones locales de oposición. Mientras Quintero celebra su llegada al cargo prometiendo una vigilancia estricta sobre los recursos públicos, enfrenta simultáneamente más de 40 procesos e investigaciones por presunta corrupción durante su alcaldía. La controversia no solo radica en su falta de idoneidad técnica para el sector salud, sino en el temor de que la Superintendencia se convierta en una plataforma de retaliación contra los contradictores del Pacto Histórico, convirtiendo la gestión de la salud en un nuevo campo de batalla electoral de cara a las presidenciales de agosto.



Deja un comentario