La ciudad de Cali se encuentra en máxima alerta tras el atentado terrorista perpetrado este 24 de abril contra las instalaciones de la Tercera Brigada del Ejército, ubicado en el sur de la ciudad. Según los informes preliminares, los atacantes intentaron lanzar dos artefactos explosivos desde una buseta escolar, de los cuales uno detonó, dejando hasta el momento una persona herida y daños materiales en la zona. Ante este grave suceso, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, condenó enérgicamente el hecho y declaró: «Cali está bajo una ofensiva criminal. Nuestra ciudad vuelve a ser blanco del terrorismo. Hoy más que nunca necesitamos unidad y coordinación en todos los niveles del Estado para enfrentar con firmeza a los narcoterroristas».

Por su parte, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, ha mantenido una postura firme frente a la creciente inseguridad en el departamento, especialmente en zonas críticas como Jamundí y su área de influencia hacia la capital. Aunque sus declaraciones recientes se han centrado en exigir al Gobierno Nacional operaciones contundentes, como las realizadas en el Cauca, para frenar el avance de las estructuras ilegales, la mandataria ha reiterado que el fortalecimiento de la Fuerza Pública es la única vía para garantizar la protección de los vallecaucanos y restablecer el orden.

Desde el Gobierno Nacional, el ministro del Interior, Armando Benedetti, quien ha estado monitoreando la situación de seguridad en el país y el estado de las negociaciones con grupos armados, ha subrayado la necesidad de avanzar sobre bases serias y no sobre engaños. Aunque el ministro no ha emitido una declaración específica sobre el evento de hoy, su postura frente a la crisis de seguridad nacional ha sido enfática en señalar que las autoridades están actuando para esclarecer los hechos y reforzar la protección, reafirmando que la paz debe construirse con resultados tangibles y contundencia frente a quienes desafían la institucionalidad.



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